Cartera corta a propósito
Cada persona lleva un número limitado de casas. Cuando se llena, se abre lista de espera en vez de bajar el listón. Es la única forma de que la visita número doce del mes se haga igual de bien que la primera.
Quiénes somos
El sereno era quien guardaba las llaves de todo el barrio y hacía la ronda de noche. Si algo iba mal, se enteraba antes que el dueño. Eso hacemos.
Cada persona lleva un número limitado de casas. Cuando se llena, se abre lista de espera en vez de bajar el listón. Es la única forma de que la visita número doce del mes se haga igual de bien que la primera.
Conoce tu casa, sabe qué ruido hace la caldera y se acuerda de la mancha del techo del año pasado. Un operario distinto cada mes no puede detectar que algo ha cambiado.
Si no está en el informe, no ha pasado. Nada de «ya te contaré» por WhatsApp. Cada visita deja rastro y ese rastro es tuyo para siempre.
Coordinamos gremios porque te ahorra tiempo, pero no cobramos comisión por la obra. Si te decimos que hay que arreglar algo es porque hay que arreglarlo.
Eso se arregla hoy, y cuesta menos que la franquicia de un siniestro por agua.